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Conducta de atención


Respuesta operante que enfoca o actualiza un estimulo. Suele ser parte inicial de una cadena operante de interacciones; por ejemplo: mirar, escuchar, alcanzar o voltear, antes de dar la siguiente respuesta que la situación requiere.


Bijou, W. S. (1982). Psicología del Desarrollo infantil, La etapa básica de la niñez temprana. México: Trillas.

Análisis descriptivo


El análisis descriptivo implica la observación directa del comportamiento en contextos naturales para recopilar información sobre eventos ambientales asociados a la conducta, en ausencia de manipulación experimental. Es decir, los análisis descriptivos identifican eventos que están correlacionados con la ocurrencia de alguna respuesta. A diferencia de los análisis experimentales, los análisis descriptivos permiten al investigador observar los comportamientos problemáticos en situaciones que normalmente ocurren en el entorno natural e identificar la covariación natural entre el comportamiento problemático y los eventos ambientales específicos. El análisis descriptivo se utiliza comúnmente como parte de una evaluación funcional integral de la conducta problemática, antes de realizar un análisis funcional experimental

Atención

Característica de las respuestas discriminativas, inferida de la relación funcional entre las respuestas y las propiedades de los estímulos discriminativos. Se dice que un organismo atiende a un estímulo o a propiedades de éste cuando la variación o la eliminación de dicho estímulo o de algunas de sus propiedades dan lugar a un cambio de la conducta operante del organismo. Los procedimientos de discriminación pueden considerarse, entonces, procedimientos que obligan a un organismo a atender a determinados estímulos. 

(Catania, p. 424)


Esta clase de relación entre una parte o aspecto particular del medio y una respuesta recibe el nombre de atención 

(véase Skinner, 1953a)

Análisis Conductual Aplicado


Los procedimientos que componen la tecnología conocida como modificación de conducta son procedimientos experimentales aplicados en los ambientes naturales. Al conjunto de técnicas de modificación de conducta que surgen directamente del condicionamiento operante, se les ha denominado análisis conductual aplicado.

 (Ribes, 1980)

Análisis del comportamiento




Al referirse al análisis del comportamiento, Morris (1998) distingue tres sudisciplinas:


a) el análisis experimental del comportamiento, para la investigación básica encargada de descubrir los procesos fundamentales comportamentales;
b) el análisis comportamental aplicado, para la implementación de estos procesos, tecnologías derivadas y métodos de investigación para los problemas clínicos y de la comunidad;
c) el análisis conceptual del comportamiento para las investigaciones históricas, filosóficas, teoréticas y metodológicas.
 El análisis del comportamiento estudia ampliamente los procesos comportamentales.

(Morris, E. K. 1998)

ADQUISICIÓN DE CLASES FUNCIONALES

                                         


Se habla de adquisición de clases funcionales cuando el comportamiento es controlado por aquellas propiedades de los estímulos que son comunes a todos los miembros de la clase.


Delgado Delgado, D., & Hayes, L. (2011) 

Análisis funcional de tipo molar

Cuando el análisis es de tipo molar, se establecen relaciones entre conjuntos de unidades de respuestas y conjuntos de estímulos relativamente estructurados, presentándose con baja variabilidad. En otras palabras, se relacionan funcionalmente clases de estímulos y clases de respuestas, así como procesos con poca variabilidad. 
El establecimiento de relaciones funcionales causales a nivel molar permite generar una formulación clínica que describe una organización estructural del comportamiento y, por lo tanto, dar una explicación exhaustiva de las variables causales y los                                         procesos implicados.


Castro, L. y Angel, E. (1998)

Análisis Funcional molecular

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Imagen tomada de: 
Cuando se trata de análisis funcionales moleculares, se establecen relaciones entre unidades ambientales y de respuesta discretas, es decir, se relacionan microeventos ambientales (estímulos exteroceptivos y consecuencias) y respuestas discretas (topografía y parámetros) y se establece la covariación entre propiedades comunes de los estímulos y de las respuestas.


Castro, L. y Angel, E. (1998).

ABSTRACCIÓN

Discriminación basada en una sola propiedad del estímulo, independientemente de sus propiedades restantes; por consiguiente, la generalización entre estímulos que poseen esa pro­piedad (por ejemplo todos los estímulos rojos en oposición a objetos rojos específicos).

Catania, 1976

APRENDIZAJE DEL SEÑALAMIENTO VERBAL DE LAS RESPUESTAS SENSORIALES


Es todo proceso por el que una parte de una respuesta sensorial compleja se asocia a un determinado vocablo. De acuerdo con este esquema, desarrollado por Schoenfeld y Cummings (1963), la respuesta verbal no se asocia a un estímulo, sino a una respuesta sensorial.

*Ribes y Harzem, 1990, Lenguaje y conducta, Ed. Trillas, México, p. 219

Aprendizaje sin ensayo


Termino aplicado cuando un observador adquiere nuevas asociaciones E-R, aun cuando no haya una oportunidad explícita para ensayar el comportamiento ni una consecuencia obvia reforzante de aquél de indole imitativa.







* Principios de aprendizaje en la terapia del comportamiento / F.H. Kanfer, J.S. Phillips ; tr. por Blanca P. Ballesteros,p. 227.  Ed Trillas, México, 1980

ATENCIÓN



La conducta de atención es “una conducta precurrente indispensable para el desarrollo de cualquier programa conductual incluyendo los repertorios básicos de imitación y seguimiento de instrucciones”

(Galindo E., 1980)

AUTISMO

De acuerdo con la teoría general de la conducta, el autismo se considera como un problema determinado por la interacción del sujeto con aspectos biológicos, físicos y sociales, los cuales, a su vez, interactúan entre sí, determinando de esta manera el grado de incidencia en el problema.

En este contexto es importante hacer referencia al papel del reforzamiento intermitente y la extinción de conductas adecuadas de los sujetos autistas; la historia del reforzamiento de conductas inadecuadas; la utilización indiscriminada del castigo, y de otros factores como la saciedad y la privación de reforzadores, que contribuyen indudablemente a la aparición del problema.

De ahí que la trayectoria del enfoque conductual del autismo se centre en elaborar técnicas especiales de entrenamiento y preparar ambientes psicológicos especiales para este tipo de sujetos.

Galguera, Galindo y Hick 1984

Audiencia

La audiencia es un estímulo anterior, generalmente no verbal, que controla y selecciona las respuestas del hablante. Es en realidad un estímulo antecedente que controla un estímulo discriminativo y que funciona como un estímulo discriminativo o como una variable suplementaria.

Skinner (1981)
Coronas (1983)

Autocontrol





Se llama autocontrol a aquellas conductas en las que un individuo se ocupa deliberadamente para lograr resultados seleccionados por él mismo. El individuo mismo escoge los fines u objetivos y lleva a cabo los procedimientos para alcanzar esos objetivos. Puede haber presiones externas que atañen al individuo, tales como la influencia o coerción de los padres, de los compañeros o de la pareja conyugal para que se controlen ciertas conductas. Sin embargo, para que se califique como autocontrol, el individuo debe por sí mismo encomendarse a obtener el objetivo y aplicarse él mismo los procedimientos.

 Por lo general se emplea la noción de autocontrol, para referirse a la regulación de las conductas que tienen consecuencias conflictivas, o sea, que resultan tanto en un reforzamiento positivo como en castigo. Hay dos casos donde las consecuencias chocan; en el primero, las consecuencias reforzantes que siguen a la conducta son inmediatas y las consecuencias punitivas son demoradas. Las conductas que quedan dentro de esta categoría incluyen el comer, fumar, beber alcohol y tomar drogas en exceso. Por ejemplo, el comer excesivamente resulta en el reforzarniento positivo inmediato derivado del alimento. Sin embargo, se retardan las consecuencias aversivas como consecuencias de comer con exceso, tales como las molestias físicas, la obesidad y el ostracismo social, concomitante del exceso de peso. En el segundo caso, las consecuencias aversivas o potencialmente aversivas que siguen a la conducta son inmediatas y las consecuencias reforzantes, si es que están presentes, son demoradas. Las conductas dentro de esta categoría incluyen los actos heroicos, altruistas y caritativos.


Análisis funcional de la conducta

Una definición general, el análisis funcional (AF) consiste en establecer relaciones funcionales entre variables. Vamos a explicar estos términos. Variable es todo aquello que varía en algún parámetro (cantidad, frecuencia, tipo, etc.). Esta variación puede constar de dos (presencia-ausencia) o más valores (por ej., frecuencia de una conducta, edad, cantidad de glucosa en sangre). Para evitar las dificultades del concepto de "causa", se suele utilizar el de relación funcional (RF), que incluye y excede al primero. Una relación funcional implica sólo covariación entre variables, implica que algún parámetro (frecuencia, magnitud, duración, etc.) de una variable está asociado con algún parámetro de otra variable. Otra forma de decirlo es que las variables están funcionalmente relacionadas cuando tienen una relación matemática. La relación funcional no implica causalidad.  Algunas variables funcionales son causales, otras son correlacionales pero no causales. Algunas son controlables (por ej., habilidades sociales), otras no (por ej., género). Algunas relaciones funcionales son importantes (explican una importante proporción de variancia) y otras son triviales. Las RF son probabilísticas más que deterministas, ya que suelen haber variables funcionales no medidas y errores de medición. Las RF no son exclusivas: puede haber otras variables que afecten una variable. Las RF son transitorias: pueden variar con el tiempo. Las RF tienen dominios de operación: ocurren dadas ciertas condiciones.

Una definición específica En un sentido estricto, el AFC consiste en identificar un subconjunto de las variables funcionales (aquellas que sean importantes, controlables y causales) cuya manipulación resulte en un cambio clínicamente significativo de una determinada conducta (o conjunto de conductas) en una persona (o conjunto de personas) particular.
1. En muchos casos, el AFC ha recibido definiciones confusas e inconsistentes y no se ha diferenciado adecuadamente de otros términos. En otros casos se ha restringido su uso a ciertos métodos (por ej., manipulación de VI), o a clases de variable (por ej., consecuencias contingentes a la conducta), lo cual limita la posibilidad de usar otros métodos y otras clases de variables en un AFC. Conviene diferenciar el AFC de la evaluación conductual. El AFC es sólo uno de los muchos objetivos de la evaluación conductual (identificar las conductas relevantes, diseñar el programa de intervención, etc.). La evaluación conductual incluye diversos métodos (observación directa, auto-registro, entrevista, etc.). El AFC no es un método más, es un producto de esos métodos de evaluación conductual.
 2. Sólo algunas de las variables funcionalmente relacionadas con la conducta especificada serán importantes, controlables y causales. El AFC en sentido estricto deja afuera variables causales importantes para la explicación de una conducta que no son controlables. Por ejemplo, un trauma infantil por abuso sexual puede ser una variable importante y causal, pero no es controlable. Sólo podrán ser foco de intervención las variables que cumplan las 3 condiciones: ser importantes (dar cuenta de una importante proporción de la variación de la VD), ser controlables (poder ser manipuladas por el terapeuta o por el paciente), y ser causales (su variación conduciría a un cambio en la VD). El AFC no descarta en principio ningún "tipo" de variable controladora (ya sea fisiológica, social o ambiental), con tal que cumpla esas condiciones.
 3. El AFC puede realizarse con una conducta-problema o con una conducta-objetivo. Usualmente el AFC identifica las RF de la conducta-problema, pero a veces la estrategia de intervención se focaliza en promover alternativas positivas (conducta-objetivo). En tal caso el tratamiento no se basa en la manipulación de las variables que actualmente mantienen la conducta-problema sino en un AF de la conducta-objetivo, en base al cual el terapeuta presume que la manipulación de ciertas variables resultará en ciertos cambios conductuales. Por ejemplo, un AFC puede dar cuenta de un déficit de habilidades o focalizar en la adquisición de habilidades nuevas. Ambos AFC pueden identificar diferentes variables.
 4. Un AFC puede analizar también los efectos asociados con los cambios en la conducta-problema que ocurrirán en el tratamiento. La conducta-problema se considera VD, pero puede a su vez ser variable causal para otras conductas (por ejemplo mejorar la relación de pareja de un paciente puede influir en su depresión y en su consumo de alcohol).
 5. Es importante determinar la fuerza y la dirección de las relaciones causales, así como las relaciones entre distintas variables causales, porque de ello depende las variables que serán foco de intervención. Por ejemplo, las conductas depresivas de un paciente pueden ser función de interacciones de pareja aversivas y de una baja confianza en sí mismo, y a la vez las interacciones de pareja pueden funcionar como variables causales para la baja autoconfianza en sí mismo.
 6. También es importante tener en cuenta que las RF pueden establecerse en distintos niveles. Respecto al nivel conductual, existen niveles micro (factores fisiológicos, farmacológicos) y macro (factores sociales, culturales, históricos). Los distintos niveles son válidos y útiles según la intención: el nivel más adecuado depende de su uso. Por ejemplo los problemas de pareja pueden relacionarse con variables de nivel social (ej., pautas culturales y étnicas) que pueden ser útiles para el sociólogo, y con variables de nivel conductual (ej., número de interrupciones en un ejercicio de comunicación) que pueden ser útiles para el terapeuta. A su vez, la descripción a nivel conductual puede hacerse con categorías más globales ("interacción de pareja aversiva") o analizarse en variables más detalladas ("hacer comentarios sarcásticos", "criticar a la pareja en público").
 7. El AFC surge a partir de dos cuestiones: a) las críticas al abordaje estructural como forma de entender los problemas de conducta, y b) dificultades propias del concepto de causalidad. A continuación se detallan ambos temas.

Aviso, estímulo de

Aviso, estímulo de: estímulo que precede a un estímulo evitable de carácter aversivo. Véase Evitación.

Atención


Atención: característica de las respuestas discriminativas, inferida de la relación funcional entre las respuestas y las propiedades de los estímulos discriminativos. Se dice que un organismo atiende a un estímulo o a propiedades de éste cuando la variación o la eliminación de dicho estímulo o de algunas de sus propiedades dan lugar a un cambio de la conducta operante del organismo. Los procedimientos de discriminación pueden considerarse, entonces, procedimientos que obligan a un organismo a atender a determinados estímulos. Véase  Discriminación, Respuestas de observación, Estímulo.

Aprendizaje, disposición al, o aprendiendo a aprender.


Aprendizaje, disposición al, o aprendiendo a aprender: un caso particular de transferencia en que, con base en relaciones similares entre los estímulos de una secuencia de problemas diferentes de discriminación simultánea, aumenta la precisión con que se solucionan los problemas presentados más recientemente en ensayos sucesivos, en relación con los problemas presentados antes (tal vez hasta el grado de que las respuestas correctas se den a las primeras presentaciones de un nuevo problema). Véase Formación de conceptos y Transferencia.